Páginas

Fuerte

No lo esperé, casi hasta lo había olvidado;
no es a quién se escriba sino a quien se toque;
mis manos con urgencia invaden, 
tanto como la urgencia de ser invadido.

Lo esperé, suelo ser atrevida (tal vez no lo suficiente)
cómo para robarte las palabras boca a boca,
cómo para dar chance que tus ojos se toparan con los míos.
-aún con hierbas de por medio-
Cómo para escucharlos de verdad.

No lo esperé, fue demasiado súbito
todavía se ve la fragilidad, y yo soy demasiado fuerte.
(Tal vez demasiado).