He abierto las puertas de mi casa y desmantelado las ventanas
ahora las cortinas son manos que llaman al interior de mi sombra.
Ya no espero lo similar, ni lo conocido, hemos corrido más allá de eso
y no nos pudo alcanzar el olvido.
He servido la mesa, estoy caliente y dulce,
no valla a ser que las hormigas se acaben el postre,
acabá con la indecisión que hace frió afuera y se te nota el cansancio,
iniciá que perdemos inútil el tiempo al no abrazarnos.
No hay porque juzgarnos, la vergüenza y los demás
no caben en esta sala, ni en la hamaca ni en la cama.
He desempolvado las fotos de mi memoria,
me paseo por cada escenario de tu boca y de tus manos,
que parte no te he besado y no me has besado?
Qué solo vos sabés lo que pasa cuando estas dentro
de esta casa pequeñita, acabá que hace frío afuera
y se te nota la espera del momento justo, pero no existe,
que el momento no es momento sin conexión entre los cuerpos.
He abierto las puertas y desmantelado las ventanas,
ahora las cortinas son manos que te llaman,
está llena mi garganta para besarte las palabras,
no hay que temer al corazón cuando da las palpitadas.