Me desnudo aquí y donde sea necesario,
canto aquí y donde sea necesario,
renuncio o asumo cuando es necesario.
Hago feo o bonito, justo como a mi me
de la gana
es que tengo las manos grandes y estoy
dispuesta a dar palmadas a la espalda del viento.
Los pechos uno grande y otro pequeño,
pero llenos de latidos, firmes,
frescos, cálidos, dispuesta a abrazar
y hacerlos sentir, hacerlos ver, hacerlos.
Tengo la garganta húmeda, atrevida,
me chorrea el dulce y la hiel, el cacao más puro.
Las piernas, las más audaces, mis
caminos con ellas, mis huidas, mis llegadas.
Soy grande, ya el tórax no aguanta
tantas ganas de ser, tantas ganas…
Tengo los ojos inmensos y profundos,
vea o no.
No hay nada como el poder de mi
palabra, de mis labios,
puedo si quisiera cantarle a los mares
unirme a las sirenas, o simplemente morir.
Soy libre de hacer, me importo mucho,
sí.
Soy fémina gigante, me brotan los
romeros y el veneno más letal,
es que soy peligrosa, pero solo cuando es necesario.