Oda de azúcar con todo y caña,
de edulcorante y fuego,
cargada, bien cargada, doble.
Oda a las pieles de feria, las de manzana con maní,
a los cueros más quemados, a las manos de batea,
a los pies de barro, a los labios de carao..
Al anochecer, a la oscuridad antes de los amaneceres,
al amor, mil veces al amor, al más moreno de todos.
Oda a la sangre y a la muerte de todos los besos
al nacimiento de las miradas y los deseos,
a los secretos más audaces...a lo eterno.
Oda a las patas sucias, las camisas tendidas y calientes,
a los montes, a los espejos testigos de la vida
y los cambios del tiempo...a las fotos, los minuteros.
Oda a todo lo bello que tiene lo negro,
los cuervos, las buenas noticias, las caricias,
a los vientres, a los pechos masculinos,
los dientes que caen, los charcos más sucios.
A todo lo moreno, al árbol del viento.
y a mi...(qué más quisiera?!).