Para abrazarte los labios con los míos,
escribirte con saliva en el ombligo
esas cosas que no se pueden pronunciar.
Para apretarte el pecho fuerte y se funda con el mío,
para llenarte del rocío del romero,
de mi cuerpo y de la oscuridad.
Pido permiso para hablarte al oído,
es que quiero que mis palabras se puedan colar
he irse como tus ojos con los míos,
a llenarte el pecho y todo, todo, todo, todo
todo todo todo todo todo todo
ese inmenso mar que contenés y en el que quiero navegar.