Una vez que termina y las luces se apagan
el pecho se desinfla y las manos se relajan.
Una vez terminado todo, me vuelvo a
alcoholizar de vos que ya no estas.
La calle y las familias, la heladería
y el viejo pervertido que maneja su carro desnudo.
En esta melancolía me pierdo,
cuando la escena termina, otra vez te recuerdo.