Me encuentro con
hojas en blanco, como vos,
todos los días,
para ver como acomodo los sueños y las memorias
para ver cómo me
re-invento, cómo me describo, como me dibujo.
Aveces soy un
garabato pequeño pintado por las manitas de Ceci,
otras las tablaturas
para algún instrumento,
otras un número al
que llaman y no contesto.
Me enfrento conmigo
misma en el espejo,
y en menos de un año
soy roja, cereza, verde, azul, turquesa,
negra, larga y
corta, blanca, aunque morena quisiera.
Aveces me veo: Estás
abandonada.
Y otras no me digo
nada.
Pero podés olerme
las axilas, el cuello,
levantarme del suelo
-besarme-
y sabrás que soy yo
a la que parió una madre,
yo quién como vos,
sabe lo que pasa frente a las hojas en blanco.