Te recorro el cuerpo como un escalofrío que raya en ausencia,
soy en tu cuello el soplo de un secreto que se ha difuminado en el aire,
te acompaño, tanto que soy amiga de tu callada sombra,
camino con vos en el tiempo, a pesar de las distancias y de los cadáveres
que dejan de nosotrxs cada vuelta de la luna...
Soy tu compañera por siempre en lo eterno, en lo inexplicable y lo invisible,
te saboreo en cada bocanada de vida, vos me tocas con las yemas de tus dedos,
sin que nadie en el mundo, mas que vos y yo, lo perciba.