Se te ve triste amada mía,
entre los ríos y el veneno del pozo,
tiemblan tus labios frente al reposo
dañino y lento de ese caudal.
Te tambaléas entre el mapa borracha,
enferma de las promesas jamás
cumplidas
de quienes te quieren privatizar.
Recorrés caminos de puras piedras,
descalza vas a la escuela,
pijiada te cogen en la mar.
Se te ve triste amada mía,
como al campesino en su artificial
sembradío.
Se te ve triste, triste y dolida,
llena de traiciones y con poca
dignidad.
Se te ve triste, tierra mía
y hay quienes eso quieren celebrar.