Corro, corro y duro en 12 metros lo que
se dura una vida,
la sangre llama y te busca, por correo,
por mensaje de texto,
por este escrito y hasta en dibujos.
No hay melancolía que se resista, ni
abrazo que no reviente.
Es mi hermano al otro lado de la acera
me trago sus ojos y el los míos:
-Bienvenido, bienvenido!!!