Miráme soy yo la misma de siempre,
la que le reza a las putas,
que enciende candelas,
la caliente, la que no siente culpas.
Miráme soy, yo la que deseás,
la de la poesía, a la que amaste mejor,
la de las verdades, la de la mentira.
Yo la del altar en el cuarto,
yo la del altar en el pecho.
Miráme... (miráme)