Callémonos ahora
que estás adentro.
oí la sinfonía de
lo nocturno, el palpitar vivo de la noche
que espera
enamorada y decepcionada en la esquina del barrio,
escuchá el
vientre violento de su luna.
Los reclamos del
pool, la cantina, las iglesias, las cierras dormidas
esperanza de los
bosques. Escuchás los grillos y los sapos?
Son el consuelo
de quienes agonizan y el concierto para los que nacen.
Escuchá las olas
en la mar, las goticas en las manos de las sirenas o corsarios,
el podrir de los
huesos en las tumbas, lo tostado que tiene el viento las flores de pajilla.
Escuchá como se
hacen las arrugas en la cama de los amantes,
acostáte sobre
mi, escuchémonos, yo tu corazón y vos el mío.
Hagámonos noche.