Sheylita se enfermó, empezó a sangrar por la nariz mientras pensaba lo que tanto quería decir,
de los ojos le empezaron a salir torrentes, es que se mordió la lengua en el intento de hablar,
su madre siempre le dijo que era bueno hablar, su clase, lo contrario.
Sheylita se enfermó, se tragó la lengua camino a casa y sus dedos solo pudieron escribir su historia en tercera persona.