Estás a mis espaldas, yo lo sé.
Notás que bien me veo sola.
Vez mi espalda, sus cuencas descubiertas,
vez como termina en la cintura la línea de mi suerte.
Sabés cual es mi luna, sabes que estoy.
Vez mi cabello tan diferente, sentís curiosidad,
ganas de tocarlo, de olerlo, de probarlo.
-seguro pensás que aún podrías hacerlo.
Revisas el tarot de mis lunares, la curva de mi nuca.
Guardas silencio para escucharme decir algo.
...lo que sea...para saber que estoy haciendo.
Pero eso que vez de espaldas no soy yo,
es una vaga estela, rastro de los lugares donde he estado,
no esperés entonces escuchar algo,
porque al contrario de lo que pensábas,
ya no estoy ahí.