Páginas

Me levante...

Me muero mil veces, no te soporto ver, me quebrás los martes y el colchón con tu ausente presencia,
me podrís los romeros de las tetas y la glándula que segrega amor...
Me levante de ese colchón de mentiras, no te quise ver más,
tus ojos son muy mentirosos, los mios unos credulos.
No te quise ver más, me podrís el lavanda de las muñecas, me tapas todas las estrellas rojas,
me inyectas veneno directo a la arteria, al corazón, a este pobre idiota que se entrega sin permiso,
a este ahora, recluso dopado y sin tripas,  que quedó como una vejiga de cerdo para jugar.
Me levante, sin poder abrir la boca sellada de besos y marcas de pasillo,
para insinuarte, que ya no tengo nada para vos ni para mi...
Canto en todo lado para vomitarte si es necesario en las canciones, para no tenerte tan adentro...
te intento borrar como un archivo inútil, pero sos la energía de esta puta máquina de feria,
donde los niños y las niñas se siguen subiendo para solamente sentir el vértigo, así como te subiste vos,
pero aún así vacía e infantil, entre pelucas y tablas, entre telones como en la función más estúpida y absurda de este teatrucho...
Me levante de nuestro colchón porque no puedo ser tu compañía a medias, ni vos mi poesía entera...