No me quejo me dejaste algo,
un jardín de flores en los labios,
la primicia de tus manos y mis manos,
de pecho y pechos,
Una hoja de árbol y un mordisco.
Una canción que nos describe,
la ausencia en un viaje muy largo,
el reencuentro en las fronteras,
un pañuelo fotografiado.
Una gota de agua salada, un madero para velas,
un títere que nunca terminaste,
una proposición que no acepte.
La necesidad de los buenos días,
la posibilidad de que mi casa ya no sea pequeña
y que la hamaca en el corredor siempre sea para dos.
No me quejo me dejaste algo, yo por dicha tampoco te di todo.