Así es el amor en Guanacaste, recordaba.
Así es el amor.
Él te escoge para regalarte noches de desvelo y alcohol,
para darte, sí, ¡darte! Y quebrar los chinos de porcelana de la pared.
Para palmear las tortillas antes de que palmeen tu cara.
Te preparas con las enaguas más largas, como puta.
Así se nos conquista, calladitas y sumisas…
Porque así se da el amor, ahora en todo lado, recordaba.