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Bus

Vendedor de bus, su venta de vida o muerte,
-el no lugar donde nadie vale nada-
Los bolis pasan fastidiando lo mismo que las monedas al pasar por las ventanas,
está lleno de hombres ahí y de mujeres embarazadas,
en las ruedas del camino del turista y del nacional
pasa la vida que babea el hombro de quién la alimenta.

El tipo dormido en la hamaca, las tortugas en desove,
las cataratas de llanos del cortés se borran rápido de los cerebros que pasan.
El hombre con sombrero y los chicos del potrero embarrando fútbol
que con un vistazo desde el bus, se limpia.

Chayane y su armónica, la donación de órganos, ¡todo!
Porque el bus es el lugar más insolente, donde nadie vale nada.