Dejáme rastros de guerra por el cuerpo,
dejáme américa sentir también tus guerras,
quitáme del rostro la venda turista.
Encendéme los ojos con historias sufridas,
dejáme dolerte en el volcán y la violación.
Para soportar dame la fuerza de tus aguas,
para soportar tu historia, tus calles lapidadas.
Para poder ver tus tierras sembradas de pobreza,
para ver tus gobiernos enfermizos y no vomitar,
tus miradas tiradas por el asfalto y no llorar,
tus pies aborígenes, tu contemporaneidad maquillada.
Dajáme rastros de guerra por el cuerpo…
Quitáme del rostro la venda turista…
A: Jorge Batres y a su tierra Guatemala.